Inicié este tema algo escandaloso por cuestiones obvias. Como muchos de ustedes saben, desde hace muchísimo tiempo encuentras en la Web, emuladores de cualquier cosa para la PC, incluyendo por supuesto, emuladores de casi todas las consolas de videojuegos que han existido.
Con muy pocas las excepciones, como el caso de consolas de última generación. Por supuesto, aún es muy poco tiempo para que alguien se anime a programar algún emulador para alguna de estas consolas (aunque ya sacaron hace ya algún tiempo emuladores del Nintendo DS), pero más que nada, la principal limitante son los recursos de sistema que requerirían. Si bien, en algún momento se requiere evitar usar tantos recursos, será necesario encontrar métodos de programación un poco más eficaces.
Lo mismo pasaría con esos proyectos de emuladores que se quedan estancados, ya sea por falta de tiempo, dinero o porque simplemente llegaron a algún punto en donde vieron que las PC de categoría "normal" actuales no soportarían estos programas, tales como el "Proyecto Dolphin" desde el Nintendo GC u otros que están muy verdes, como el emulador para PSP.
Así mismo se divulgan en Internet los ROM's e ISO's en diferentes formatos para jugar en dichos emuladores (acto considerado como ilegal por razones obvias como derechos de autor y otras restricciones). Pero por extraña razón, ¡¡¡No se considera como ilegal el hecho de desarrollar o distribuir estos programas emuladores!!! Pero sí he escuchado un par de casos por ahí en donde se ha penado por el uso de métodos de desarrollo mediante Ingeniería Inversa.
En conclusión, emular videojuegos no comprados es ilegal. ¿Pero debemos considerarlo como un pecado como si se tratara de piratear música? ¿Tenemos que tener ese gran cargo de conciencia por no comprar copias originales de nuestras consolas y juegos favorit@s?
Seré sincero, yo utilizo emuladores para la N64 y la NDS que funcionan muy bien, Eleven sabe de lo que estoy hablando y sé que muchos más también. En países como el mío, es un gran privilegio tener acceso a los precios de consolas de última generación... no es pretexto, pero es un trauma que debemos superar.