A falta de más detalles sobre ‘
Let’s Tap’, el juego que supone el retorno a escena del gran genio
Yuji Naka, al menos podemos ver que había detrás de tanto misterio por parte de sus desarrolladores.
Finalmente la frase “hasta un pingüino podría jugarlo” cobra sentido ya que ‘Let’s Tap’ convierte el mando en un mero conector entre el verdadero controlador, las vibraciones que provocan nuestros golpes, y el juego.
Lamentablemente, pese a que resulta innovador, parece que nos encontramos ante otra acumulación de minijuegos, esperemos que dentro de dos días la cosa termine por aclararse y nos encontremos ante algo más que una recopilación de juegos cortos.